lunes, 8 de abril de 2013

Gracias, Alessa.


Te conocí el día en que naciste, Alessandra. Hoy. Tu día. Abril. Te quiero. 8. Te re quiero. 2013.

Ayer, que todavía eras pancita, no encontré postura en dónde acomodar mi cuerpo por la noche, ni lugar en dónde acomodar mi alma: eras mecha que hoy encendió para mí y para todos. Ya eres luz y tu brillo lo siento en la garganta, y en las sienes, y en el pecho, y en los ojos que no pudieron contenerse al verte aparecer: tan enorme y tan amada. Te vi alzar los párpados y sentí tu mirada; ¿qué pensabas? ¿qué sentiste? ¿quién eres? ¿cómo serás, querida mía?

Alessa, un nombre que repetiré sólo para ti, que diré viéndote a los ojos mientras te amo con mis pestañas y mis entrañas. Naciste entera, como si ya fueras la que vas a ser pero en pequeño: con veinte uñitas perfectamente delineadas, con el gesto de tu madre y las facciones de tu padre (que es mi hermano, sangre de mi sangre; esa que hoy corre por tus venas y que nos hace compartir una historia y un futuro). Naciste en lunes a las 8:52am y desde antes yo ya te esperaba en el sillón, con el corazón vehemente y con los primeros aretes de tu vida en mis manos (madrugar nunca fue tan delicioso, elegir joyas nunca fue tan emotivo. Como si esas dos bolitas tan pequeñas fueran un símbolo que me une a ti), 52 centímetros y 3.140 kg (las minucias nunca fueron tan relevantes). Hoy fue una mañana surrealista en la que imperó la locura: el tiempo no era tiempo y el espacio era el mundo. Muy raro, muy bello.

Tú no lo sabes pero me regalaste el sabor de otra primera vez: me hiciste tía. Vi llorar a tu papá y sus lágrimas me conmovieron: lo hiciste feliz. Vi acostada a tu mamá, cuando ya te habías despedido de su cuerpo para convertirte en ti de pies a cabeza, y su sonrisa fue la más pura: le diste vida con la tuya. Acabas de llegar y ya te celebramos todos, y ahora cada vez que se repita un 8 de abril, recordaré este día en que tú fuiste el regalo.

Ansío ser parte de tu vida, estar contigo y para ti. Leerte cuentos. Escucharte hablar. Reír y soñar contigo. Consentirte. Ser tu amiga. La vida ahora será distinta. Gracias, Alessa. 


3 comentarios:

  1. Quería leer esto, algo me hacía falta, había emociones contenidas, sólo contenidas, yo sabía que existían y que siendo tan puros y bellos no había razón en esconderlos. Srita. Tía, hermana, cuñada, hija y todos esos roles que ud tiene y que ojalá que los disfrute!!!

    La vida genera vida y la sangre llama :) Quiero conocer a Alessa y quiero concerlos a Uds después de ella :D

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  2. Ay sí, ay sí, además soy la tía que escribe! Congratuleishons mai fren

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  3. jajajja, mejor seamos las tías del vino (las 3, qué les parece?)
    Estaban contenidas pero ayer salieron toditas las emociones :) veamos qué depara esta faceta de tía (la mala me dará los mejores tips, ya que es the best)

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